“Frecuencia salsera” llega a Radio UNAL en la voz de una matemática caleña

 Teresa Pontón Ladino, doctora en Educación y profesora de matemáticas de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Palmira, debutó en Radio UNAL (98.5 FM) con “Frecuencia salsera”, un programa emitido los domingos y festivos a las 6:00 p. m., en el cual se exploran las historias, los protagonistas y el legado de la salsa en Colombia.


Teresa Pontón Ladino, doctora en Educación y profesora de matemáticas de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Palmira, debutó en Radio UNAL (98.5 FM) con “Frecuencia salsera”, un programa emitido los domingos y festivos a las 6:00 p. m., en el cual se exploran las historias, los protagonistas y el legado de la salsa en Colombia.

En cada emisión, la docente conversa con investigadores, músicos y gestores culturales para recorrer la historia de la salsa y otros ritmos afrocaribeños del Valle del Cauca, el Caribe y el Pacífico colombiano, y mostrar así porqué Colombia se convertido en uno de los países referentes de la salsa en América Latina.

Licenciada en Matemáticas y Física, y melómana por convicción, la profesora Pontón sostiene que los compases, los arreglos y los tiempos musicales están construidos sobre el mismo lenguaje de los números.

“La música no existiría sin las matemáticas. Los números son todo y la música también, hay que aprender a escucharla, analizarla e interpretarla, incluso sin ser músico”, expresa la docente.

Aunque el nombre del programa hace referencia a la salsa, también explora expresiones como el son, la pachanga, el bugalú, la timba y las fusiones contemporáneas que incorporan sonidos del Caribe y del Pacífico colombiano, el jazz y otras influencias musicales.


“Mi propósito es ampliar la mirada hacia otros ritmos que también forman parte de esta tradición musical, pues la salsa es solo uno de los géneros dentro de un universo mucho más amplio”, señala la docente.

Cada emisión del programa gira alrededor de un tema específico, por lo que requiere de un proceso previo de investigación, documentación y selección del repertorio, en el que la profesora Teresa invita a directores de orquesta, músicos, coleccionistas y melómanos para que sean ellos mismos quienes cuenten las historias detrás de las canciones y compartan el contexto en el que surgieron las producciones.

El primer programa, transmitido el lunes 13 de julio, estuvo dedicado a las mujeres que han dejado huella en la música afrocaribeña. Además de hablar de figuras ampliamente conocidas como Celia Cruz y Omara Portuondo, el espacio destacó el trabajo de cantantes, arreglistas y productoras latinoamericanas que desde distintos países han abierto camino en un escenario históricamente dominado por los hombres.


El recorrido de la segunda emisión (20 de julio), realizada con motivo del aniversario de Cali, empezó marcando las grandes producciones de Guayacán y Niche en la década de 1980, pero también se centró en las nuevas propuestas salseras que mantienen viva la tradición musical de la ciudad.

Allí se resaltó el trabajo de tres agrupaciones que representan la renovación de este género desde los barrios populares de la capital vallecaucana.

Se trata de Clandeskina, integrada por músicos empíricos que transforman las vivencias del barrio en producciones con una fuerte identidad caleña; Calibre, una agrupación que reúne músicos colombianos y extranjeros en producciones de nivel internacional grabadas con artistas de Cuba y Puerto Rico; y Son 21, un proyecto nacido en el distrito de Aguablanca que combina salsa, jazzrock y sonidos del Pacífico, y además desarrolla procesos de formación musical con niños y jóvenes como herramienta de transformación social.


“Estas agrupaciones representan una nueva generación de músicos que mantiene viva la esencia de los grandes referentes de la salsa, al tiempo que incorpora nuevas sonoridades propias del suroccidente colombiano”, resalta la profesora Pontón.

“Frecuencia salsera” también busca mostrar porqué Cali se sigue consolidando como uno de los principales escenarios internacionales para la música afrocaribeña. Según explica la docente, la ciudad sigue siendo un punto de encuentro para artistas de diferentes países que encuentran allí un público conocedor y una comunidad profundamente vinculada con estos géneros.

Del barrio a la memoria musical

La profesora Teresa creció en el barrio San Carlos de Cali, rodeada de verbenas, colecciones de discos y reuniones familiares en las que la salsa formaba parte de la cotidianidad.


Durante su formación en la Normal Nacional de Señoritas, cada 15 días se reunía con un grupo de amigas para compartir los nuevos discos y canciones que cada una descubría en su barrio, encuentros que siempre estuvieron acompañados por el baile y que despertaron su interés por conocer la historia de las orquestas y los intérpretes, una afición que con el paso de los años se convertiría en una de sus grandes pasiones.

Precisamente la profesora Teresa ha dedicado buena parte de su vida a descubrir nuevas producciones, investigar la historia de estos sonidos y participar en procesos culturales como SalsaRed, uno de los primeros colectivos virtuales de divulgación musical surgidos en Cali hace unos 20 años, cuando los blogs empezaron a convertirse en espacios para compartir reseñas, entrevistas y nuevas producciones de orquestas latinoamericanas que no se escuchaban en emisoras comerciales.

Los próximos programas de “Frecuencia salsera” estarán dedicados a la música concebida para el bailador, a grandes figuras de la salsa como Tito Rodríguez, y a músicos colombianos que han desarrollado importantes fusiones con los ritmos afrocaribeños. También participarán coleccionistas y gestores culturales que han contribuido a mantener vivo este patrimonio musical desde Cali, en el Valle del Cauca.


Comentarios

Entradas populares